lunes, 13 de diciembre de 2010

Incompletos

Andamos recorriendo el mundo
como si estuviéramos incompletos
ocupando gran parte de nuestras vidas
buscándonos complementos
que llenen el vacío profundo
que, igual que hondas simas
tenemos en nuestros adentros
haciéndonos pasar momentos duros
que atacan a nuestras estimas.

Pasamos nuestros apuros
si nos falta la compañía,
si no nos llega el afecto;
solo nos sentimos seguros
junto a otras personas, sean o no amigas;
compartan o no nuestros proyectos;
el mero hecho de estar juntos
nos da seguridad, nos anima,
en muchos momentos:
Para sentirnos seguros
procuramos relaciones, encuentros,
bien sea en el seno de la familia
donde nos sentimos muy a gusto,
o en el trabajo, entre compañeros;
o en el mundo de la pandilla
antes de ser adultos,
o en el noviazgo, con el enamoramiento,
en una etapa de maravilla,
hasta que los estrechos nudos
nos llevan hasta el emparejamiento
para alcanzar la calma definitiva,
aunque sigamos apoyándonos mucho
en los inseparables amigos sinceros
que nos acompañarán toda la vida.
J.Teodoro P. (04.10.10),13.12.2010

viernes, 26 de noviembre de 2010

De otra pasta









Quiero combinar amor y pasión
de una forma la mar de respetuosa;
no quiero que te creas otra cosa
porque puedo darte la explicación.

Tú, me ejerces una gran atracción,
lo cual es normal porque eres muy hermosa…,
es de infarto, tu cara tan preciosa,
eso está fuera de toda cuestión.

Mas, mi amor por ti, me brota del alma
y no sé explicarlo con argumentos;
te amo porque me gustas; eso basta.

Me das a la par inquietud y calma;
sin ti, los tiempos se me pasan lentos;
te amo porque estás hecha de otra pasta.

Quiero arroparte con mi propia talma,
que vivamos increíbles momentos,
que nuestro amor siga tan entusiasta.
J. Teodoro P. (10.06.2010), Nov.'10

miércoles, 17 de noviembre de 2010

¡Será mi compañera!

Faltaría a la verdad si te dijera
que no fue tu anatomía
lo primero que me atrajera;
te vi y me pareciste muy bonita.

El cruce de nuestras miradas
me dio mucha información;
el color de tu cara…
y el brillo de tus ojos…, me cautivó.

Un cuerpo de proporciones perfectas,
un atuendo con mucho estilo
y una bien peinada media melena,
completaban tu estupendo tipo.

Eras sumamente atractiva,
una chica muy elegante
que alteró mis sentidos el día
que por primera vez te tuve delante.

Mis amigos te conocían;
le pedí a una de ellos que nos presentara
a la par que le decía:
¿Sabes? Esa chica será mi compañera.

Me dijo ella: espera, ¿no vas corriendo?
-¡Al tiempo!…, le respondí;
ella me llevó sonriendo
hasta llegar junto a ti.

Hizo las presentaciones
para seguidamente dejarnos solos
entre nervios y emociones
mirándonos uno al otro.

Poco a poco fuimos rompiendo el hielo
para entrar en conversación;
tu palabra me cautivó de lleno
por su dulzura y entonación.

Me hiciste un efecto magnético
y te pedí salir contigo
citándote en un lugar céntrico
para el próximo domingo.

Tu respuesta afirmativa
me hizo mucha ilusión;
en ese momento cambió mi vida
y supe que te habías apoderado de mi amor.

Seguimos viéndonos e intimando.
Nuestra amiga te habló de mi comentario;
me dijiste que había sido muy osado
porque contigo no había contado.

Eran mis intenciones, como supiste
marchar contigo desde entonces en adelante
y que aquellas palabras que oíste
daban muestra de lo que me impresionaste.

Después de tratarnos y conocernos
descubrí en ti tantas cualidades
que tienes todo mi reconocimiento
y absorbes todas mis voluntades.

Hoy puedo decir que no me arrepiento
de haber hecho aquel comentario
y puedo decirte orgulloso, contento:
¡Gracias, por admitirme a tu lado!

Eres mi aspiración, mi sueño, mi anhelo;
eres mi mejor evento, lo que yo más quiero;
eres quien me ama, que es mi mejor premio,
eres mi compañera, mi vida, mi complemento.

J.Teodoro P.,07.11.2010

sábado, 30 de octubre de 2010

Mirar con lupa




Con alegría , esperanza y emoción
me acerco a ti con el convencimiento
de quien parece estar viviendo un cuento,
del cual me haces preciosa narración.

Vamos por una senda de ilusión
y no vemos ningún impedimento
a nuestros esquemas de entendimiento
por más que exista más de un socavón.

Volamos al futuro muy confiados
sin ver lo que hay detrás de su muralla,
pues de momento, no nos preocupa.

Quizá obramos algo desordenados
sin medir bien la altura de la valla
que deberíamos mirar con lupa.

Nos encontramos tan entusiasmados
que nuestro amor está dando la talla
y hasta las más altas cotas se aúpa.
J. Teodoro P., Octubre'2010

sábado, 16 de octubre de 2010

Erato y Euterpe

Para escribirte un poema acudí
a las musas a que me aconsejaran;
les solicité que me asesoraran
sabiendo que mi obra era para ti.

Me respondió Clío, la que da fama;
me habló del prestigio y de la grandeza,
del valor de actuar frente a la pereza;
de todo lo cual me hizo su proclama.

Polimnia culta le tomó el relevo;
su voz sonaba casi musical;
después me arengó Ucrania celestial
y así, todas dijeron algo nuevo.

Calíope que tiene la voz bella
fue la que al final me comunicó
“de lo que aquí se habló, ¿qué te gustó?
Dilo, si quieres quedar bien con ella”.

“La consigna de Erato es deliciosa,
también la de Euterpe es encantadora,
por lo que me gustaría que ahora
me asistiera su inspiración valiosa”.

Todas aplaudieron mi decisión:
Melpómene, de Polimnia cantó
un hermoso himno que me cautivó
y Terpsícore bailó en la reunión

Talía, supo animar el encuentro
con sus alegres palabras festivas,
con sus palmas, sus olés y sus vivas;
ella era, del sarao el epicentro.

Tras vivir este ambiente tan festivo,
las musas del tacto y la cortesía
me fueron dictando esta poesía
que yo, entusiasmado, ahora te escribo:

Me acerco a ti ilusionado,
por tu persona atraíído;
no me creas atrevido
cuando me encuentre a tu lado.

Vengo a hablarte con agrado;
desde que te he conocido
no sé qué me ha sucedido
que me tienes atrapado.

Quiero de ti, la amistad
para iniciar relación,
si no pones condición
a esta posibilidad.

Si no te soy indiferente
llegaremos a entendernos
sin problemas por mi parte.

Quiero que tengas presente
que si empezamos a vernos
podré darte más descarte.

Quiero que sepa la gente
mis sentimientos internos
que los tengo para amarte”.
J.Teodoro,(01.10.2010), 16.10.2010

miércoles, 13 de octubre de 2010

Las palabras dicen y hablan

Este poema se tituló al principio:
"Las palabras tienen cuerpo y alma",
pero me parece más adecuado este otro:



Las palabras,
¡qué hermosas son las palabras,
todas las palabras!

Las palabras tienen cuerpo y alma
y, aunque no posean más materia
que la de unas ondas físicas,
son un sólido puente que se alza
entre las dos orillas
del río de la comunicación
por donde circula el entendimiento
entre quienes escriben y hablan.

Las palabras son como entes,
como los seres existentes
a los que definen y reemplazan.

Las palabras nos vienen de fuera
pero nos salen de dentro
con entidad, con fuerza,
con significado concreto
o dependiente de un contexto.

Las palabras dicen y hablan;
las palabras tienen forma,
poseen estética y son sonoras
como los instrumentos.

Las palabras son las partituras
de la melodía de los conceptos
que guardan entre sus notas
armónicos sonidos
que emanan de los objetos,
de las cosas, de los seres vivos,
de las ideas, de los espacios y los tiempos.

Las palabras son casi orgánicas,
tienen vida, evolucionan,
se transforman, e incluso mueren,
aunque hay palabras claves;
esas siempre permanecen.

Las palabras tienen familias
en donde cada una asume su papel correspondiente,
pero todas se mueven en varios campos
con distinto cometido, en sus acepciones;
son palabras pluriempleadas
que expresan diferentes nociones,
ideas…, a veces, muy distintas.

Las palabras son importantes por sí mismas,
son la base imprescindible de la cultura.

Las palabras acercan a las gentes,
entregándoles su esencia
haciéndolas compañeras
para que con ella se entiendan.

Las palabras son generosas,
recorren toda la Tierra
inundando toda su esfera
de interrogantes y respuestas.

Las palabras son necesarias
para que el mundo diga cómo rueda.

Las palabras tienen el rigor de la ciencia
o la sencillez de una letra;
pueden estructurar leyes enrevesadas
o manifestar emociones tiernas.

Las palabras son los eslabones
de la interminable cadena
con la que las personas expresan
sus inquietudes, sus preocupaciones,
sus descubrimientos, sus ideas,
sus sentimientos, sus proezas,
sus amores, sus promesas…

Las palabras nos representan
la forma precisa y elemental
que a los demás nos acerca
para contactar con ellos
para tenerlos cerca.
J.Teodoro,(27.07.2010), 13.10.2010

jueves, 7 de octubre de 2010

Encaje perfecto

A mi esposa



Con las promesas más nobles posibles,
como un buen joven enamorado,
te ofrecí paraísos donde la sombra
refrescaba nuestros cuerpos acalorados.

Tú siempre estuviste conmigo,
a mi lado, juntos caminamos.

No dudaste en dejarlo todo
para acompañarme por desconocidos senderos,
que unas veces fueron sinuosos
y otras, más rectos fueron,
en ocasiones llenos de obstáculos
por entre escarpados terrenos;
tuvimos que quitar muchas piedras,
algunas pequeñas, otras…, guijarros tremendos,
trepando por la colina
atravesando los cerros
para encaramarnos a la cima
divisando la vega en su espacio extenso,
donde pace el ganado sonando sus cencerros.

Esta es la manera sencilla
de decir que colmamos nuestros sueños
de una forma compartida,
pactada de común acuerdo.

Tuvimos el premio del gozo
a nuestro constante esfuerzo,
viviendo transportados
a las orillas del cielo
por tantos instantes agradables
como en nuestras vidas sucedieron.

Te doy las gracias por acompañarme,
por no desfallecer en ningún momento,
por ser la mitad de nuestra obra
ajustada en leal acoplamiento
en un encaje perfecto,
estando siempre predispuesta
a dar las espaldas al desaliento,
con entereza, ánimo y coraje,
siempre optimista, siempre con buen gesto.
Recorrimos la juventud,
haciendo nuestros proyectos
que hubo que corregir muchas veces
porque no eran perfectos.

Pero allí estabas tú,
cogiendo el toro por los cuernos,
demostrando una valentía
que ya quisieran muchos toreros.

Pasamos por “nuestra vida”
haciéndonos mayores, ya, casi viejos;
todavía me pareces tan bonita
como fuiste en otros tiempos,
cuando tus permanentes rosadas mejillas
encendían en mí un incombustible fuego,
fuego del que aún saltan chispas
si tú lo atizas con tus besos,
esos besos amorosos, tiernos
que tus cálidos labios me dieron.

Aún me queda una promesa que hacerte
como prueba de lo que te quiero,
y es que “ pase lo que pase en adelante,
estaré contigo como fiel compañero
y si pudiera otra vez encontrarte
procuraría conquistarte de nuevo,
pues no me imagino la vida
sólo, o con otro acompañamiento,
pues yo soy tú y tú eres yo…
somos… nuestros complementos”.
J.teodoro Pérez,(17.06.2 008), Octubre,2010