lunes, 18 de julio de 2011

Un alma doble

Quizá nuestras almas son gemelas
porque son plenas sus coincidencias,
porque tienen las mismas ilusiones,
porque sufren de idénticas decepciones,
porque caminan unidas
por los senderos de la vida.

Nuestras almas son tan parecidas
que acaso tengamos compartida
un alma tan solamente,
por eso actuamos de modo coincidente
como si cada uno fuésemos la mitad
de nuestra propia unidad.

Sean almas gemelas bien avenidas
o sea un alma compartida,
necesitamos proximidad
en aras de nuestra afinidad
para elevar nuestro amor
hasta su exponente mayor.

Nosotros nos complementamos
con un cariño del máximo grado;
somos como las dos caras de una moneda,
una ala otra solidaria, conexa;
somos la mujer y el hombre
que albergamos un alma doble.

Es nuestra alma un enlace covalente
para que nos une en un solo ente
para tener una actuación común
emitiendo desde el mismo foco la misma luz
en una identidad por simpatía,
una identidad de todos conocida.
J.Teodoro Pérez, Julio'2011