domingo, 24 de mayo de 2009

Chinos en los zapatos

A la sombra de muchas experiencias
que me acompañan permanentemente,
con unas inevitables presencias…,
unas presencias que son trascendentes.

Es mi compañera la soledad
que me acoge sin condición alguna
pero es triste por su propia entidad
por no ofrecer compañía ninguna.

La lejanía de un amor perdido,
un amor grande, sencillo, tirano,
un amor débil y comprometido,
me causa un dolor que en el fondo es sano.

La certeza de una ilusión frustrada
ha metido chinos en mis zapatos
y me ha dejado las plantas peladas
por estarme jodiendo tantos ratos.

El reposo y tratamiento oportunos
me han curado la anemia del amor,
sanando los síntomas importunos
que me habían demacrado el color.

Consciente de la imposibilidad
de recobrar vivencias del pasado
quiero pensar que otra nueva amistad
me aparte de tanto sueño soñado.

Mi riqueza es, un cúmulo de esperanzas
adornado de muchas ilusiones
que bailan inquietas, extrañas danzas
para disimular mis emociones.

Transporto mi pasado como historia
que absorbe mi presente que se escapa
para quedar situado en mi memoria
mientras el futuro, su ausencia, tapa.

Unidos mis tiempos imperativos,
recrean la crónica de mi vida
proclamando unos claros objetivos
en una empresa noble y compartida.
José Teodoro Pérez Gómez
Enero'2 009