sábado, 4 de marzo de 2017

Hecho curioso




            Puesta de sol en Puerto Sherry


La vida nos da muchas oportunidades
que poco a poco vamos aprovechando
o tal vez las vayamos desperdiciando
para acabar ya siempre lamentándolo.

Como una carrera de obstáculos
viene a ser nuestra conducta
que a veces duda porque le asusta
tener que saltar para superarlos.

A veces se ven imágenes difusas
como a través de un cristal esmerilado
que invitan a mirar al otro lado
sin poder ver con nitidez alguna.

Esas figuras dan cierta esperanza
porque despiertan la curiosidad
pero al final se terminan por abandonar
vencidos, al ver que de ellas nada se alcanza.

Así estamos: próximos pero desconectados
porque hay un eslabón que está roto
en la cadena que a nosotros
nos unió en el pasado.

Los sueños alimentan la ilusión
para vivir una quimera, una aventura
sin que nos asista la fortuna
para establecer una relación.

Ante semejante situación caben dos opciones:
olvidar esta osada locura
o soñar como una criatura
en que los hados nos den sus favores.

Sea como fuere, el hecho es curioso
porque nos despierta sensaciones
aletargadas en nuestros corazones
que ahora saltan como corceles briosos.

Mi alma me dice que te quiera
y mi mente que desista
pero no puedo abandonar la pista
que quieres despejarme, compañera.

Entre una y otra alternativa
se desenvuelven mis inquietudes
porque no puedo olvidar que un día tuve
entre mis brazos tu cuerpo y tus ilusiones.

PSM, 04.11.2013
Autor-propietario de foto y poema:
José Teodoro Pérez Gómez


lunes, 16 de enero de 2017

Sin muda






 Imagen tomada de internet 
Recuerdo tu imagen veinteañera,
tu cuerpo bonito y proporcionado,
tu sonrisa invitándome al pecado
tus atributos, lindos, de primera.,
Tus dotaciones, ¡ojú, compañera!
¿Viste que te miraba anonadado?
Mira todos los años que han pasado
y te veo como entonces te viera.
Me gustaba y aún me gusta tu atuendo
porque tu estilo está fuera de dudas.
¡Cómo eres de glamurosa y estilosa!
Mira, cielo, no sé si tú estás viendo
que este pepe, aunque las tiene muy crudas
te ve más linda que lo es una rosa.
Has de saber que te vengo queriendo
con un amor permanente, sin mudas
desde que tú eras casi una mocosa.
Hoy, te confirmo que, según entiendo
tus gracias aún son morrocotudas
y te veo cada vez más hermosa.
28.08.2015
Autor:
José Teodoro Pérez Gómez



domingo, 3 de noviembre de 2013

Las calles están vacías


           Foto tomada de la red 

La ciudad tiene las calles vacías,
no existe nada más que soledad
igual que nos ocurre a nuestra edad
con tus ilusiones y con las mías,

que son igual que en nuestra mocedad:
hermosas pero del todo baldías;
sabrás que pienso en ti todos los días
lo que en el fondo es una necedad

porque igual que las calles, expeditas
se encuentran nuestras posibilidades:
bastante alejadas de nuestras citas.

Yo no encuentro ni a nuestras amistades,
ni a aquellas muchachas tan bonitas,
de los chicos, nuestras debilidades.

En los árboles no se ven escritas
las frases de amor que a nuestras beldades
grabábamos con nuestras  navajitas.
Creado el 03.06.2013
Autor-propietario:
José Teodoro Pérez Gómez


sábado, 19 de octubre de 2013

Pie en el estribo



La vida y el mundo ofrecen atractivos,
a modo de cebos para triunfar,
que son difíciles de rechazar
porque resaltan sus colores vivos.

Cuesta mucho ante ellos mostrarse esquivos
por tocar nuestra fibra más vulgar:
y aunque hubiera que ocultar y engañar
valdría por poner pie en el estribo.


Una vez encaramados en lo alto:
prebendas, privilegios y derechos
tienen constante carta de presencia.

De placeres y concesiones falto
no estará el taimado; se sabe de hechos
de enorme, espectacular indecencia.

Hay quienes se permiten de un salto
estimar que todo son barbechos,
prerrogativas de su pertenencia.

Creada en junio de 2013
Autor-propietario:
José Teodoro Pérez G.

domingo, 13 de octubre de 2013

Condicionantes


Imagen tomada de internet

Las oportunidades que se pierden
no se recuperan nunca, jamás,
lo cual invita a no dejar pasar
las ocasiones que la vida ofrece.

Es posible que se lamente siempre,
tan solo por el hecho de dudar
en el momento preciso de tomar
una opción demasiado trascendente.

La situación no se repetirá
y si por azar volviera a surgir
serían muchos los condicionantes.

Sería imposible dar marcha atrás
y, aunque incluso se llegara a sufrir
ya, de nada valdría lamentarse.

Creado el 05.10.2013
Autor-propietario:
J. Teodoro Pérez G.

martes, 24 de septiembre de 2013

Correcta medida

    
                    Foto: JT

Con la serenidad que dan los años
suelo echar mi mente a rememorar
cuestiones que me gusta recordar
que suelen llevarme a propios engaños.

A veces magnifico ciertos hechos
que por más que fueran interesantes
me parecen aún más relevantes
porque los toco con bellos pertrechos.

Mirar hacia atrás no conduce a nada
salvo a enaltecer el egocentrismo
porque no se percibe el gran abismo
entre el hoy y cualquier época pasada.

Con el tiempo ceden las ilusiones
como también se sedan los fracasos
porque todos los pasados casos
pasan a tener otras expresiones.

En todas las vertientes de la vida
es el presente su mayor valor
y, aunque el pasado parezca mejor
es el presente la correcta medida.

El ayer ya poseyó su momento
con su verdadera oportunidad
sin ninguna otra posibilidad
para hacer ningún otro experimento.
Creado el 30.07.2013
Autor-propietario:
José Teodoro Pérez

sábado, 21 de septiembre de 2013

Allí te espero



Foto de la red

Soneto

Tu cariño eternamente añorado
tiene oculto parcialmente su brillo
por un capricho que como a un pardillo
me tiene totalmente trastornado.

Con lo que para mí ha significado
tu amor al que como incansable grillo
canté desde que era casi un chiquillo
a esta otra ilusión estoy entregado.

Pero sé que esto es algo pasajero
porque a ti yo nunca te olvidaré
pues no en vano fuiste mi amor primero.

También sé que nunca te gozaré
pero por eso no me desespero,
tú bien sabes que siempre te querré.

Creo que hasta en mi suspiro postrero
sin fuerzas apenas, te invitaré
al cielo diciéndote: "allí te espero".
Creado el 18.09.2013
Autor-propietario:
José Teodoro Pérez