
Momentos importantes, que en la vida,
han traído a los hombres emociones
que han debido, en bastantes ocasiones,
dominar de una manera fingida.
AL varón no le estaba permitida
cierta clase de manifestaciones,:
gemir, sollozar y, otras expresiones
de debilidad, le eran prohibidas.
Siempre debía mostrar entereza,
rectitud, integridad, compostura
y, aunque se derrumbara de tristeza
debía permanecer de una pieza,
lo que le traía mucha amargura.
llanto privado y pública firmeza.
El Puerto de Santa María, 24.10.2 007.
José Teodoro Pére4z Gómez