martes, 24 de septiembre de 2013

Correcta medida

    
                    Foto: JT

Con la serenidad que dan los años
suelo echar mi mente a rememorar
cuestiones que me gusta recordar
que suelen llevarme a propios engaños.

A veces magnifico ciertos hechos
que por más que fueran interesantes
me parecen aún más relevantes
porque los toco con bellos pertrechos.

Mirar hacia atrás no conduce a nada
salvo a enaltecer el egocentrismo
porque no se percibe el gran abismo
entre el hoy y cualquier época pasada.

Con el tiempo ceden las ilusiones
como también se sedan los fracasos
porque todos los pasados casos
pasan a tener otras expresiones.

En todas las vertientes de la vida
es el presente su mayor valor
y, aunque el pasado parezca mejor
es el presente la correcta medida.

El ayer ya poseyó su momento
con su verdadera oportunidad
sin ninguna otra posibilidad
para hacer ningún otro experimento.
Creado el 30.07.2013
Autor-propietario:
José Teodoro Pérez

sábado, 21 de septiembre de 2013

Allí te espero



Foto de la red

Soneto

Tu cariño eternamente añorado
tiene oculto parcialmente su brillo
por un capricho que como a un pardillo
me tiene totalmente trastornado.

Con lo que para mí ha significado
tu amor al que como incansable grillo
canté desde que era casi un chiquillo
a esta otra ilusión estoy entregado.

Pero sé que esto es algo pasajero
porque a ti yo nunca te olvidaré
pues no en vano fuiste mi amor primero.

También sé que nunca te gozaré
pero por eso no me desespero,
tú bien sabes que siempre te querré.

Creo que hasta en mi suspiro postrero
sin fuerzas apenas, te invitaré
al cielo diciéndote: "allí te espero".
Creado el 18.09.2013
Autor-propietario:
José Teodoro Pérez



martes, 10 de septiembre de 2013

Equis alfa


 Con acróstico
Con ritmo acompasado, bien cogidos
Ocupábamos la pista del baile
Navegando al compás de ciertos ritmos

Resultaste la admiración de todos
Impactados al ver tanta elegancia
Tocando apenas, con tus pies el piso
Mientras yo te acompañaba en la estancia
Orgulloso al admirar tu gran estilo.

A la quinta pieza alguien propuso
Cambiar de pareja para la polca
Observando que las normas al uso
Mandaban que se baila con otras
Para que disfrutara todo el  mundo
Así se conocerían personas
Si no podría parecer absurdo
Asistir a la fiestas de alta copa
Dando una imagen de poco discurso
Observando cómo alguien da la nota.

Finalizo por fin el intercambio
Ubicándose todos en sus sitios
Improvisándose un amplio corrillo
Sonaron las notas de un viejo tango,
Tu y yo rodeados sin permiso
Empezamos a marcar los pasos.

La concurrencia quedó transportada
Atenta al vestido que tu llevabas.

Rematamos con formación egipcia
Entre palmas de gente distinguida
Influidos por presenciar la pericia
Natural con que te desenvolvías
Ante tanta comparsa que te envidia.

Después bailamos números varios
En los que tu siempre sobresalías
Logrando gran admiración y aplausos.

Brillantes por dominio y por gracia,
A mí me tocó el placer, el honor
Inmerecido quizá de ir contigo
Llegando a temer que te secuestraran
En vistas del halo que te acompañó.

Allí asistieron damas elegantes,
Notables hombres emperejilados,
Un gran enjambre de desocupados
Administradores y  petulantes
Libres de ocupaciones en sus cargos.

Diestros en fiestas, cobas y saraos,
Estaban más que encantados,
Libidinosos, chulos refinados.

Cuando nos marchábamos te invitaron
Ostensiblemente a diversos actos;
Ninguno de ellos fue por ti aceptado
Sentaste que a todos dabas de lado
Únicamente por ir de mi brazo,
Libremente pero siempre a mi lado.

Esas declaraciones me encantaron,
Quise que lo supieras al momento
Ufano por cómo habías hablado,
Ignorando a influyentes esperpentos.
Siempre tendrás mi reconocimiento.

Amarte es le gran premio de mis vida,
Lograr tu cariño mi mayo delicia,
Facilitarme tu proximidad
Algo que nunca dese olvidar.

Tener acceso a tantas perfecciones,
Obviamente no es un merecimiento,
Te prestaré todas mis atenciones
Antes de lo que pueda imaginarse,
Lo sabes porque tienes muestras de ello.

                                    Creado el, 03.06.2013
                                   Autor-propietario:
                                   José Teodoro Pérez

domingo, 25 de agosto de 2013

Un gran hito


          Foto tomada de la red

Por mucho amor que se tenga en la vida
aun siendo lo más feliz que se pueda
en nuestro recuerdo siempre nos queda
un amor que nuestra alma nunca olvida.

La ternura, la generosidad
de aquel primer amor que descubrimos
la enorme fuerza con que lo sentimos
nos quedó para la posteridad.

Puede que fuera un amor sin futuro
porque no teníamos experiencia
pero lo que dejó en nuestra conciencia
fue un sentimiento de amor noble y puro.

Amor que nos llevó al mundo de adultos
balbuceando en parte sus secretos
por más que se quedaran incompletos
al permanecer de algún modo ocultos.

Aquel amor era ilusión, belleza
lleno de perfección y honestidad
en el que compartir la intimidad
llevaba mucha carga de pureza.

Fue un amor tan sumamente impactante
que sus efectos aún prevalecen
para siempre y, no desaparecen
porque tuvo un carácter deslumbrante.

Su pérdida representó un gran hito
en nuestro posterior comportamiento
que nos condujo a andar con mucho tiento
hasta encontrar otro amor exquisito.

Amar es un hecho maravilloso,
ser amado no tiene  parangón
quizá por eso nuestro corazón
guarda el recuerdo de algo tan hermoso.

Porque como amamos fuimos amados
de  un  modo hasta entonces desconocido
 aquel amor nunca  cayó en olvido;
ahí está con tintes casi sagrados.
Creada el 24.07.2013
Autor propietario:
José Teodoro Pérez G.

lunes, 12 de agosto de 2013

Agüita salada

              Imagen de la red

¡El mar! ¡Cuántas cosas me dice el mar!
Muchas cosas que no podré olvidar
porque evocarlas me hace recordar
noches deliciosas de luna, brisa y azahar.

Mirando al mar con nostalgia soñaré
aquellas incomparables vivencias de nuestro ayer
rotas aún no sé muy bien por qué
cuando estaba pleno, en todo su ser.

El mar, por la playa invita a pasear
pisando la arena mojada,
salpicando el agüita salada
de las olas lamiéndote el calcañar

Y cuando camines descalza por la arena
y tu vestidura blanca de sirena encantada
sea agitada por la brisa, te miraré desde cerca
imaginando que sueñas con nuestras noches encantadas.

Creado el 14 / 12 / 2012
Autor-propietario:
José Teodoro Pérez 

viernes, 19 de julio de 2013

Amor de carne y alma

    Imagen tomada de i n t e r n e t

Viendo el fruto crecer
en la arboleda púber de tu pecho,
tuve un sueño ayer:
creí tener derecho
a esperar que ese fruto estuviera hecho.

Nos vimos madurando
poquito a poco, progresivamente
y fuimos engendrando
de manera ascendente
una atracción de lo más evidente.

Tú, lucías mejor
que nuestro Sol sureño a mediodía,
la más hermosa flor
que en mi jardín se abría
aquella que mi pecho encendía.

Cambió tu cuerpo esbelto,
te aparecieron curvas elegantes;
con aire desenvuelto,
no eras la misma de antes,
tus modos eran algo desafiantes.

Igual que a un joven hombre
tú me considerabas y tratabas,
pronunciabas mi nombre
luego te sonrojabas
y sé que tus pulsos acelerabas.

Se me cambió la voz
al mismo tiempo que empecé a afeitarme;
fui mayor muy veloz,
quisiste acompañarme
y tú, a mí, no parabas de agradarme.

Llegamos a intimar,
nos vimos atados con fuertes lazos
amándonos la mar
entre besos y abrazos
dando al amor grandes espaldarazos.

Aquel fruto crecía
y apetitoso se desarrollaba
según yo lo veía…,
por lo que me gustaba…,
con solo contemplarlo disfrutaba.

Pude recolectar
la mies de tu juventud más lozana,
pude saborear
con mi gula mundana
el dulzor doble de aquella manzana.

Anduve por el valle
sinuoso de tu plácida colina
y pasé por la calle
donde Venus divina
llegó al monte que ella misma domina.

En siesta estimulante
dormí las tardes entre tus laureles,
siesta reconfortante
que nos hizo ser fieles
a catar constantes aquellas mieles.

Nuestros cuerpos casaban
en un perfecto, ajustado ensamblaje;
los pechos jadeaban
al hacer el encaje
de nuestros miembros en fuerte andamiaje.

Un amor de carne y alma
fue el amor de nuestros entendimientos
lleno de pasión y calma,
pleno de aditamentos
y de nobles y bellos sentimientos.

Creada el 10.04.2010
Autor-propietario:
José Teodoro Pérez