miércoles, 31 de octubre de 2012
jueves, 6 de septiembre de 2012
Sola y sumisa
Vive sola, está impedida
una noble anciana dolorida
que ha atravesado afligida
un desierto de arenas movedizas
solo por ser una mujer sencilla
que casi ningún derecho tenía.
Sin ninguna compañía,
la abuela protagonista,
sumisa a la tiranía
de alguien que la dirigía
durante toda su vida,
parecía desvalida;
su padre, cuando era niña,
déspota, con represión y riña
la tenía sometida,
luego el marido sería
el que la tiranizaría
tomando el relevo al autor de sus
días;
siguen la cadena sus hijos e hijas
con animadversión y osadía
contra la pobre anciana dolorida
que calla, aunque la pena la
domina.
Ahora espera la partida,
resignada, por el abandono de su
familia
que le niega tiempo y compañía
sin tenerle un gesto, una caricia.
Escrito el 06.08.2010
J.Teodoro Pérez
J.Teodoro Pérez
martes, 28 de agosto de 2012
A vueltas con la ribera

La ribera
aparece sobria, tristona;
muchos árboles han perdido el follaje
y se muestran esperpénticos,
como fantasmas con muchos brazos
que ahora no nos dan ni siquiera sombra.
muchos árboles han perdido el follaje
y se muestran esperpénticos,
como fantasmas con muchos brazos
que ahora no nos dan ni siquiera sombra.
Otros mantienen verdes sus hojas
formando unos salpicones verde-hoja
que contrastan con el manto siena
de las hojas caducas desprendidas
de las ya desnudas ramas.
El conjunto da un poco dé tristeza
porque apenas se oye cantarín por las piedras
un hilillo de agua que baja
por el cauce casi seco de la correntera.
Algún petirrojo posado en la chopera
canta incesante para su hembra
que busca el sustento entre las matas casi secas.
Se oyen otros pajarillos propios de ribera
que gorjean sus trinos sin descanso
como queriendo animar el entrono
de los calmos meandros
que se forman en la llanura de la vega.
La vista sigue siendo atractiva
y el frescor de la tarde
acaricia delicado nuestras caras
mientras, cogidos de la mano
paseamos por las veredas
viendo moverse las hojas de los álamos;
te doy un beso en la cara
y me regalas una sonrisa de perlas;
yo miro en tus ojos de ensueño las chispas
que relumbran llegándome al alma;
te aprieto contra mi cuerpo
y nos besamos entre algarrobos y zarzas
antes de volvernos a casa
tras pasar una tarde muy grata.
Creada el 01.11.2009
José Teodoro Pérez
José Teodoro Pérez
28.08.2012
martes, 24 de julio de 2012
Canto a la mujer
CANTO A LA MUJER
(Tetrásforos monorrimos)
Le canto a la mujer en cualquier
circunstancia,
tanto en la dura vejez como en la
tierna infancia
porque en nuestra vida poseen mucha
importancia,
venciendo obstáculos con la mayor
elegancia.
Canto a la madre abnegada, persona
admirable,
protectora, enfermera, que nos hace
llevable
lo duro de la vida, de un modo
soportable
con entereza firme, con afán
envidiable.
Canto como hijo agradecido a las
madres buenas
que en sus vientres nos dieron la
sangre de sus venas,
que nos educaron disimulando las penas
perdonando en toda ocasión “nuestras
faenas”.
Canto a nuestras hermanas que con
nosotros se criaron
que aunque nuestros caminos luego se
separaron
son los mismos pechos los que nos
amamantaron,
como los mismos padres quienes nos
educaron.
Canto a las niñas que no tuvieron
libertad;
desde pequeñas esclavas de la Sociedad ,
sometidas primero a la patria
potestad,
luego al marido que tenía la
autoridad.
Canto a la adolescente rebelde,
soñadora
inmersa en una etapa poco razonadora
que juega a ser mayor lo mismo que una
señora
que igual se enamora, como se
desenamora.
Canto a las muchachas amigas de
juventud
a las que admiré y quise tratar con
pulcritud,
cuando salíamos en pandilla, en
multitud
desenfadados , con una alegre actitud.
Canto a aquellas chicas, mis amigas
principales
de las que conservo unos recuerdos especiales
porque las tuve cerca, próximas, como
iguales
y yo les profesé sentimientos muy
leales.
Canto a las novias cariñosas e
ilusionadas
porque en nuestras relaciones son tan
delicadas,
que tienen nuestras esperanzas
depositadas
y de ellas tenemos las promesas más
preciadas.
Canto a las esposas, las queridas
compañeras
por sus actos valerosos, sus vistas
certeras,
por sus cualidades permanentes,
verdaderas,
opuestas a las nuestras, etéreas,
ligeras…
Canto a las hijas, niñas grandes de
nuestros ojos,
debilidades precisas de nuestros
antojos
a las que mimamos descarados, sin
sonrojos
para quienes nuestros pechos no
guardan enojos,.
Canto a la mujer madura, hecha,
experimentada
que ya está de responsabilidades
cargada
y que a pesar de ello, nadie la ve
doblegada,
ni quejumbrosa, ni malhumorada o
cansada.
Canto a la abuela, a la mujer mayor
venerable
a quien la vida ha dejado, de forma
palpable
sabiduría y arrugas en su cara
entrañable,
de probada paciencia, comprensiva y
afable.
Mujer, tú tienes muchos papeles en la
vida
afrontándolos todos valiente, decidida
haciendo renuncias sin que seas
comprendida
siempre dispuesta, luchadora,
comprometida.
Asumes demasiadas responsabilidades,
demasiadas, aunque tengas muchas
facultades
porque a ti no te amilanan las
dificultades
porque para ello estás sobrada de
cualidades.
Tú te enfrentas a ellas con aptitud
competente
respondiendo a los problemas firme,
diligente
pues tu generosidad, mujer, es sorprendente
siendo a diario la guía en provecho de
tu gente.
Canto a la mujer ser prodigioso de la
vida
de las criaturas, del Creador, la más
querida;
tienes una capacidad de amar sin
medida
por eso, mujer, tienes mi voluntad
rendida.
Creado el 20/06/2 008
José Teodoro Pérez, 24.07.2012
sábado, 23 de junio de 2012
Potencia espiritual
Creo que todos sabemos amar;
de lo que puede decirse si cabe
que en principio no hay nada que objetar.
Sé de motu proprio lo que es amor
pero lo que sé y quiero que así seaes tener respeto a quien me rodea,
hombre o mujer, en su persona y honor.
Pero es la mujer mi debilidad
por la que siento gran admiraciónporque no hay nadie de su condición
en nuestro género, en la humanidad.
El amor es una magnitud tal
que tiene un valor inconmensurable;si dos almas se aman de modo estable
pueden vencer cualquier tipo de mal.
El amor es potencia espiritual
que como préstamo se nos entrega,cuidarlo con constante brega
es nuestro cometido principal.
El amor implica complicidad,
conexión, armonía, entendimiento,generosidad y desprendimiento
y mucha compenetrabilidad.
Amar es un trabajo cotidiano
que viene a orientarse hacia la empatíaporque es su único objetivo, su guía
para que no se vaya de la mano.
El amor es un sentimiento noble
que engrandece y prestigia a quien lo sienteporque es la decencia su componente
en su dirección de sentido doble.
J.Teodoro Pérez, 22.06.2012
miércoles, 23 de mayo de 2012
Pulsiones
Nuestros cuerpos se atraen
impulsados por las pulsiones
pero son nuestras almas las que disponen
de la intensidad de nuestras emociones
que nos acercan, que nos embarcan
al mundo de las sensaciones,
donde realizamos nuestras conexiones
estableciendo estrechas aproximaciones
que hacen saltar chispas
de las brasas encendidas
del fuego de nuestras pasiones
que nos brotan desde todos los rincones
donde los apetitos nos dan tirones
provocándonos tentaciones
que nuestros cuerpos animan,
culminan y subliman
acelerando las palpitaciones
de nuestros desbocados corazones
que solamente se calman
cuando da la respuesta nuestra cama
donde tus atributos de mujer
y mis atributos varones
complementan sus inclinaciones.
J.Teodoro Pérez (21.10.2010), Mayo'2012
domingo, 13 de mayo de 2012
Alfareros del amor
I
Igual que el alfarero cuida el barro
manteniéndolo húmedo, fresco y suelto,
atendí el amor en que me vi envuelto,
como él, hacía su jarrón, su tarro.
Yo, no construí ni siquiera un cacharro
en que tú y yo no fuéramos de acuerdo,
pero recordarás, como recuerdo
que amarnos era más que hacer un jarro.
Pedaleando el torno de la unión,
modelaron nuestras hábiles manos
aquel afecto tan bien rematado.
Pusimos como niños la pasión,
de ello aún nos quedan ecos lejanos;
¡pena que al final terminó quebrado!
A veces, creo escuchar la canción
de nuestros besos, cual barro en las manos
del alfarero, artesano asentado.
II
Quiero ser alfarero que modela,
de tu cariño, la materia prima
para ponerte mis manos encima,
para hornearte luego en mi candela.
Tienes formas en una muy buena tela
que no se hacen con tornos ni con lima;
son formas tuyas que mi mano mima,
usando de artimaña y triquiñuela.
Mis dedos examinan tus perfiles
y te entrego mi cariño a raudales
en respuesta al tuyo tan desprendido.
Quiero mirarme en esos dos candiles
que tienes por ojos; no hay otros iguales,
al menos, yo no los he conocido.
Le daré a tus labios besos a miles
que son del amor notas principales
que tantas veces hemos compartido.
J.Teodoro Pérez (05.11.2009), Mayo'2012
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