martes, 5 de octubre de 2010

En un mismo día

La confluencia de dos eventos
tuvo lugar aquel concreto día;
ambos fueron motivo de alegría
y más por el casual acontecimiento.

Un aniversario y un compromiso
en este mismo día coincidentes
son hechos que quizá recuerde siempre
como las dos hojas de la puerta de mi delirio.

Sobre un piso de albero
y el techo andaluz de nuestro andaluz suelo
en una tarde luminosa de Abril poeta
abrimos la verja de nuestra intimidad.

Hasta el otro día nos separó “un te quiero”
y el calor suave de aquel encuentro;
me llevé junto a tu sonrojo
el cristalino brillo de tus ojos.

Te acompañé toda la noche desde lejos
en la soledad de mi cama fría
sin poder conciliar el sueño
saboreando el regalo especial de tan significativo día.

J.Teodoro(Abril'2010)
Octubre'2010

domingo, 1 de agosto de 2010

Abuelas respetables




Aquellas muchachas que un día amé
serán hoy unas abuelas respetables
que estarán próximas a la vejez…
¿Serán hermosas?

Quizá el tiempo hizo surcos en sus caras
llegando a encanecerles sus cabezas
pero inundándoles de amor sus almas…
madres y esposas.

No haber permanecido cerca de ellas
hace que las recuerde bellas, jóvenes,
alegres, tan divertidas como eran…,
dulces, preciosas.

Como si el tiempo no hubiera pasado
recuerdo sus semblantes, sus sonrisas,
sus edades, en torno a los veinte años…,
lindas, cual rosas.

Retumban sus risas en mis oídos,
veo de sus ojos las chiribitas
que a mí me taladraban los sentidos…,
meticulosas.

Hago trabajar mi imaginación
tratando de pintarles un retrato
pero no encuentro la definición
más luminosa.

Para mí, seguirán siendo chavalas
exultantes como la primavera,
amigas respetadas y queridas
por lo valiosas.

José Teodoro Pérez
Agosto, 2010

martes, 27 de julio de 2010

Puente entre dos mundos




Admiro la belleza femenina
en un cuerpo perfecto…, de mujer
que es de lo más bonito que hay que ver
cuando bien, sus proporciones combina.

Ella es la más perfecta obra divina
por su ternura y su bien hacer;
porque ella es …, tan elegante.., tan fina…

Amo a la mujer en su integridad
porque es el puente entre nuestros dos mundos,
que está en la Tierra pero anuncia el Cielo.

La mujer está pidiendo igualdad
cuando nos separan fosos profundos,
mas nosotros, ocupamos el suelo.

Ella es la joya de la Humanidad
a pesar de que haya hombres inmundos
que llenan su vida de desconsuelo.
J. Teodoro Pérez
Julio'2010.-

jueves, 8 de julio de 2010

Pañuelo de sirena



Vengo de tierra interior
para bañarme en tus playas
y, en toda mi vida anterior
nunca me acerqué hasta el Falla.

Andando por La Caleta
me encontré una caracola
que me miraba muy quieta;
estaba en la arena sola.

Me la puse en el oído
y me dio sueños de sirena
con un profundo zumbido
y una sensación amena.

De pronto sentí su frescor
que me fue la mar de grato
llenándome de temor;
no conocía aquel dato.

Oí una voz que decía:
ponme en el mar que es mi medio,
te cantaré una elegía
si me libras de este asedio”.

Dijo que el Sol la mataba
y que estaba allí perdida
porque una ola la arrastraba
y temía por su vida.

La coloqué con cuidado
unos pasos mar adentro;
estaba preocupado
por aquel extraño encuentro.

Pronto le perdí la pista;
me fui pensando en el hecho
volviendo atrás la vista
sintiendo pena en mi pecho.

De pronto una voz se oyó
tan dulce y tan bien timbrada…
como jamás oí yo,
tan tierna y bien afinada.

Se me puso por delante
una dama tan hermosa
que me impresionó bastante,
pues ella era muy preciosa.

Me llamó: ¡samaritano!
soy la humilde caracola
que has salvado con tu mano
al verme en la playa sola”.

Seré tu novia del mar,
deseo ser tu nereida
en este inmenso lugar
donde se encuentra mi vida”.

Yo, la besé caballero
y me besó agradecida
con tanta gracia y salero…,
y se marchó enseguida.

Me regaló su pañuelo
de lágrimas empapado;
lo guardo con mucho celo…
como prenda me ha quedado.

Ahora voy a La Palma,
me apoyo en la balaustrada
a mirar la mar en calma
por si la veo asomada.

Con mi caracola sueño
todas las horas del día
y por más que pongo empeño,
ya no tendré su alegría.
El Puerto de Sta. , Julio'2010
José Teodoro P.G.

miércoles, 30 de junio de 2010

Incisiones inolvidables



Si no fueras la mujer de mi amigo
al que quiero casi como a un hermano,
sé que te llevaría de la mano
hasta el fin del mundo, siempre conmigo.

Entre tú y yo existe una sintonía
que viene a sobrepasar la amistad
convirtiéndose en pura afinidad,
más estrecha y cercana cada día.

Pisamos terreno comprometido,
pero no queremos ser traicioneros,
no lo merecen nuestros compañeros
con quienes tanto llevamos vivido.

Hemos de mantener las relaciones
haciendo ejercicios de disimulo
para que no se corra ningún bulo
que pueda traernos difamaciones.

Nuestros destinos nos tienen marcados
con incisiones que son inviolables
ante umbrales que son infranqueables
por mor de unos lazos casi sagrados.

¡Qué duro se nos hace renunciar!
¡Vaya si es difícil la situación!
Este es el borde de la perdición,
pero…, no lo podemos rebasar.

Entre nosotros existe atracción,
atracción que tenemos prohibida
por los imperativos de la vida
que nos impiden una conexión.

Es la razón más que el convencimiento
la que frena nuestras inclinaciones
llevándonos a tensas situaciones
que están próximas al remordimiento.


El Puerto de Stª Mª, Junio'10
J.Teodoro Pérez G.
Colección :"Inquietudes"

lunes, 28 de junio de 2010

Poeta


(Verso y rima libres)



Poeta, tú que juegas con las palabras
alterando su orden en la frase,
utilizando vocablos sencillos o selectos,
según tu obra requiere.

Poeta, tú que entiendes
de versificación y rimas,
de estrofas, métricas y ritmos,
que sabes de sinalefas, acentos, medidas…

Poeta, tú que pintas con palabras la música,
tú que cantas sin música el lenguaje
y con palabras describes la pintura.

Poeta escultor del idioma,
del que conoces la estructura,
tú arquitecto del poema,
tú que danzas por el diccionario
y que pones, cineasta,
en la pantalla del papel
la película de la vida…

Dime, poeta, tú que las artes combinas
en bella compostura,
dime, ¿dónde encuentras las musas
que inspiran tus poesías?

Dime, poeta ¿cuál es el numen
que sensibiliza tu pluma?

Poeta, tú que das aliento a los sueños
y que la imaginación espabilas,
dime ¿dónde encuentras los versos
para exaltar al amor
en todas sus modalidades,
que sabes pintar el color del paisaje
y hablar con plantas y animales.

Dime poeta, tú que describes el mundo
y todas sus manifestaciones,
tú que hablas del mar y sus profundidades,
que ensalzas a las criaturas
que todo el mundo invaden…

Dime poeta, ¿tantas cosas sabes?
¿es verdad que eres un vate?

Poeta, afrontas cualquier tema,
todos los temas te valen,
no habiendo ninguno
que pueda desmoralizarte.

Pero en verdad, poeta
observo que en tu campo
hay gente de muchas clases:
Los que escriben en forma sencilla, pero elegante,
los eruditos y muy formales
y paridoras de engendros
que ni un cuarto valen,
invadiendo dominios sin conocer las claves.

Te digo poeta: no te canses,
deléitanos con tus poesías
que son fundamentales
y que dan placer a la vida
con tus infinitos detalles
transportado a otras esferas
a quienes te leen sin cansarse.

El Puerto de Sta Mª,23.11.2 008
Publicado: 28.06.2010
Colección: "Cristales grabados"
José Teodoro Pérez Gómez

martes, 15 de junio de 2010

En modo imperativo

Para quienes no les importe echar un ratito de lectura



Me creí constructor
y edifiqué un castillo
con naipes inestables
que no mantenían el equilibrio.

Creí que nuestro amor
sería para siempre
por cómo nos llevábamos,
la mar de bien…, lo cual, era evidente.

Confiados caminábamos
por una cuerda floja
atada a sus extremos
por la imprevisión y por la lisonja.

Pensé que nuestras metas
estaban definidas
y que nuestro camino
directamente a ellas nos llevaría.

Era nuestro sendero
una vía expedita
llena de sombras frescas
bordeada de fuentes de agua fría.

Daba gusto ambular
por una senda tan grata
pues, ni siquiera un chino
se nos metía en las alpargatas.

Pero unos nubarrones
se nos aparecieron
allá, en el horizonte
con presagios que nos estremecieron.

Se les veía lejos
vestidos de distancia,
pero avanzaban rápidos
para cambiar nuestras circunstancias.

Mi castillo frágil
se tocó de impotencia
llevándome a pensar
que peligraba su propia existencia.

Llegamos a dudar
de los planteamientos
que llegaron a ser
la base de nuestros entendimientos.

Era cuestión de tiempo,
de ilusión y d esperanza,
lo que necesitábamos
para sobrellevar aquella trama.

Me sentía optimista,
aunque algo contrariado,
mas dispuesto a luchar
por lo que teníamos conquistado.

Merecía la pena,
según propia opinión,
defender nuestro amor…;
vivir contigo, era mi decisión.

Tu opinión no era igual;
querías lo inmediato,
rechazabas problemas
sabiendo que ¡nos jugábamos tanto…!

Me venció tu pragmática,
me expusiste motivos,
me deseaste suerte
diciendo que fuiste feliz conmigo.

De manera amigable
me diste pasaporte
con un destino incierto
como a alguien a quien no se conoce.

Mi castillo cayó
por el suelo al momento;
todo se fue al garete;
yo mismo me creí que me había muerto.

No pude recoger
ninguno de mis naipes
y enseguida pensé
que estaba obligado a cambiar de aires.

Quise odiarte y no pude
porque te quise mucho,
pero vi la verdad:
¡Fuera me estaba esperando otro mundo!

Me di una media vuelta,
volví sobre mis pasos
desandando el camino
que entre los dos habíamos hollado.

Estuve en el desierto,
encontré oasis breves
donde calmar la sed
pero teniéndote siempre presente.

A veces vi espejismos
que parecían fuentes
de aguas abundantes
cuya irrealidad era patente.

¿Y, a ti, cómo te fue?
¿Vislumbraste el futuro
cuando ya pasó el tiempo?
¿No actuaste de un modo prematuro?

Mas sea lo que fuere,
tú has vivido tu vida
y yo viví la mía
¡lástima que no fuera compartida!

El amor verdadero
es amor para siempre
como el que yo te tengo
que sin olvidarlo, me quedó en ciernes.

Pero ya son escombros
los encofrados que hice
porque tú no quisiste
hacer conmigo todos los tabiques.

Tendremos ocasión
de encontrarnos de nuevo
cuando pasen los tiempos
para que nuestro amor ya sea eterno.

Serán nuestros espíritus,
ya libres de prejuicios
quienes se beneficien
del amor iniciado y no construido.

Mientras, nos guardaremos
en modo imperativo
las vivencias comunes
que ahora no tienen ningún sentido.
El Puerto de Sta. Mª,13.06.2010
José Teodoro