jueves, 7 de abril de 2011

Ni cenizas siquiera


Con el tiempo el amor se confirma
porque su alimento diario
le hace crecer robusto,
optimista, lustroso, sano…

Con el roce y el trato cercano
se liman las asperezas agudas
para hacer más suave el contacto
mientras se despeja todo tipo de dudas.

Se toleran los defectos,
se exaltan las cualidades
se consensuan los proyectos
y las relaciones se tornan estrechas y amigables.

Cuando la empatía toma cuerpo,
cuando se asume con entereza y decisión
que el amor es cuestión, no de uno más uno sino de un dueto,
se acortan las distancias y se aumenta la conexión.

Si se da el caso de un amor superficial
que se cultiva poco,
se enaltece la dualidad
para acabar en un mundo de locos.

En los supuestos más dispares
también puede salirse adelante
luchando en un frente constante
cediendo terreno sin desanimarse.

Acuerdos y renuncias
son los ingredientes del triunfo
para evitar que cualquier minucia
evite poder continuar juntos.

La comprensión, el cariño, la voluntad
fueron componentes de una buena relación,
elementos de importancia capital
que supieron cuidar y compartir los dos.

Solo les faltaba la continuidad
que ya estaba programada
para lo que tenían disponibilidad
y un largo camino que a ninguna parte llevaba.

Los árboles frondosos
que estaban a los lados de las cunetas
han sido talados todos
para ser convertidos en leña.

Con las ramas se hizo una gran candela
de la que no quedan rescoldos…,
ni las cenizas siquiera,
que de todo aquello den testimonio.
J.Teodoro, Abril'2011

martes, 5 de abril de 2011

Un fuerte meco











Quisimos empezar
uniendo en una vida nuestras vidas;
quisimos navegar
por las olas movidas
de aguas que nos eran desconocidas.

Fuertes nos enfrentamos
a un futuro en buena parte incierto,
para lo cual fletamos
nuestro barco en el puerto
zarpando a singlar por un mar abierto.

Muchas veces el viento
nos obligó a desviar nuestro rumbo
buscando el barlovento
para evitar el tumbo,
pues zozobrar tiene duro gachumbo(1).

Buscando favorables
vientos, que son los que calman la mar
hicimos navegables
las jornadas sin par
conjugando juntos el verbo “amar”.

Hacemos travesía
con manejo experto de nuestra nave;
nuestro amor cada día
marcha mejor, si cabe,
sin tener un inconveniente grave.

Nuestro barco, varado
lleva mucho tiempo en el dique seco
(¡con lo que ha navegado!),
porque hay algún fleco
que ha dado al velamen un fuerte meco (2).


(1)Gachumbo: Cáscara dura de algunos frutos. Por extensión, cosa difícil.
(2)Meco: Golpe
J.Teodoro, Abril'2011

viernes, 18 de marzo de 2011

El mapa de nuestras vidas











Para servir al amor
nos valimos de los cuerpos
estando en nuestro esplendor,
cuando nos echaban fuego.

Te me diste en plenitud,
eras fruta en sazón,
tan clara como la luz;
para mí la tentación.

Tu cuerpo me presentaba
sinuosidad matemática
por sus curvas pronunciadas
que alentaban mi dinámica.

Preciosas protuberancias
emergían de tu pecho
limitando una cañada
un valle increíble ¡inmenso!

Amplia gama de atracciones
me dio tu geografía
que en justas compensaciones
yo, las mías te ofrecía.

Unimos las voluntades
sin perder la independencia
pasando a ser las mitades
de la común existencia.

Nuestros espíritus unidos,
los físicos acoplados,
marcaron nuestros destinos
que jamás se han separado.

Puedo decir que te quiero
mucho más que te quería
y si he de serte sincero,
te quiero más cada día.

Nuestros cuerpos ya no son
tan perfectos como antaño
pero en ellos nos quedó
la huella de habernos amado.

Aún me causa emoción
tener contacto contigo,
aún me das mucho amor;
también te doy mi cariño.

Hemos llegado a la cima;
vemos el extenso llano,
el mapa de nuestras vidas
que atrás se nos va quedando.

Somos viejos, compañera,
pero aún brillan tus ojos
y son bonitas tus piernas
que me provocan antojos.

Ven, acurrúcate aquí,
juntemos nuestros calores
que tenemos que seguir
sirviendo a nuestros amores.
J.Teodoro P., Marzo'2011

lunes, 21 de febrero de 2011

Difícil acceso


No puedo dominar mis sueños,
mi subconsciente me lleva
por los ámbitos más dispares
donde ocurren sucesos irreales,
imposibles, cubiertos con extraña careta.


Sin embargo,
tengo unos sueños persistentes
que me conmueven porque de ilusión me llenan;
son unos sueños recurrentes
que a la par me inquietan y serenan.

Mis sueños me llevan
siempre al mismo sitio:
veo una hermosa melena
de color dorado de trigo
que hasta la espalda le llega
a quien va a acabar conmigo.

Ella es la amapola del trigal
que exhibe carnosos labios rojos
en la boca de mis delirios.

Siempre me toma la mano
y me la lleva a su pecho
para que yo note el caballo
que galopa bajo sus senos.

Me dice “que el corcel se le desboca
para salvar la distancia
que lejos de mí la coloca,
cuando su amor me tiene militancia
y mi ausencia la está volviendo loca”.

Yo me lleno de euforia
y pretendo decirle que la quiero
pero no me sale una palabra sola
y sin poder dar un paso me quedo quieto
mirando su cara preciosa
mientras ella me sonríe como una novia.

Me dice que me espera incansable
dando mi nombre al viento
porque ella muy bien no sabe
por qué no acudo nunca a su encuentro,
regalándome sus lágrimas de encanto
que ruedan por su rostro de ensueño
como el romántico rocío, transparente y claro.

Ella se encuentra algo despechada
y yo la veo inmaterial;
es como dar un palo al agua,
porque su imagen se me va.

Mis sueños acaban siempre de la misma forma:
Una sensación de sorpresa
junto a una experiencia de fracaso
por una ficticia musa que se me queja
de que hacia ella no doy un paso
sabiendo que me espera,
amapola romántica en el sembrado
con mirada de alba nueva
y pelo de trigo dorado
invitándome a vivir joven y eterno,
lo que como mortal me es negado
porque ella solo existe en mis sueños
y los sueños están fabricados
en el subconsciente etéreo
adonde es muy difícil el acceso.

J.Teodoro P., Febrero'2011

viernes, 11 de febrero de 2011

Una de arena y otra de cal

El amor en sí es generosidad
y además también implica atracción
reforzada con la fuerza de la pasión
como grata expresión de intimidad.

Los cuerpos necesitan del contacto,
parece una exigencia indispensable
para que de forma complementable
asuman el irrenunciable impacto.

Las almas son grandes e inmateriales,
los cuerpos precisan de cercanía
para llevarle al amor alegría
para la aproximación como iguales.

Se ven acertadas las reflexiones
que dan pábulo a la imaginación
donde más de una tendrá la ocasión
de empezar a alertar sus emociones.

Espíritu y cuerpo mancomunados
son útiles básicos del amor
que actuando en comandita dan fulgor
para poder estar compenetrados.

Los espíritus tienen mucha fuerza
y los cuerpos tienen mucha atracción
pero precisan compenetración…,
antes…, entendimiento que destreza.

Con el amor del alma y el carnal
se camina hacia la felicidad
combinando bien esta dualidad
dando una de arena y otra de cal.

Carne del espíritu es el cariño
que se entrega con el mayor altruismo
mientras se renuncia a ser uno mismo
con la ilusión candorosa de un niño.

Vengo a ofrecerte esta combinación
de pasión y de espiritualid,
yo sé que te querré a perpetuidad…,
ahora, me falta tu decisión.

Tú posees muchos merecimientos
con los que me causas un gran impacto
que me llevan a proponerte un pacto:
“Ámame, pues por ti, bebo los vientos”

Si me muestras alguna inclinación
verás que viviré para quererte
porque para mí será una gran suerte
saber que merezco tu adhesión.

Te amaré como si me pertenecieras,
como si de mí fueras parte;
cada día intentaré conquistarte…;
te querría aunque tú no me quisieras.

Mi amor es generoso e interesado
que se te entrega incondicionalmente
esperando que seas consecuente
decidiendo acompañarme…, a mi lado.

Ahí tienes mis cartas boca arriba,
espero que veas bien mi jugada,
no tengo ninguna de ellas marcada,
son las que son, sin otra alternativa.

Pero no te haré coacción alguna,
porque respetaré tu decisión
y si no coincide con mi opinión
me retiraré a cantarle a la Luna.
J.Teodoro,Febrero'2011

sábado, 5 de febrero de 2011

Lo que es factible

Te entregué mi vida y te transmití
todo el amor que había en mi pecho
depositando en ti mis sentimientos
que eran solo por ti;
te quise y me creí con el derecho
de ser una parte de tus eventos
recorriendo contigo un cierto trecho.

La realidad no fue favorable
y mi esquema al tuyo contradictorio;
pero si otra vez se dieran de nuevo
sería muy probable
que volviera a darte mi repertorio
sobre aquel sentimiento ya longevo
que para ti solo fue transitorio.

Las cosas no pueden modificarse
y lo que sucede es irreversible
por eso ya no es posible mi vuelta…,
eso no puede darse;
en este momento lo que es factible
solo es poder soñar a rienda suelta
que es como todo llega a ser posible.
J.Teodoro, Febrero'2011

sábado, 15 de enero de 2011

En mi mismidad


Eres la razón única
que le confiere importancia a mi vida;
eres como la túnica
que me envuelve y me cuida
sin perder tus maneras…, distinguida.

Eres, en mi desierto
el oasis grato y reparador
que me mantiene abierto
pintado de color
el increíble portal de tu amor.

Eres mi complemento,
el espacio formal inevitable
que coloca el acento
para que sea viable
mi identidad personal…, constatable.

Eres muy superior
a mis sueños y a mis expectativas;
me haces un gran favor
cuando al hacer tus cribas
me eliges, dices, mientras vivas.

Eres mi meta diaria;
quien me conoce, me entiende y me quiere
de forma paritaria,
por quien mi alma se muere
por la influencia que tu alma le confiere.

Eres tú la esperanza
de mi futuro próximo y lejano,
el que mi mente avanza
contigo de la mano
joven, maduro o con el pelo cano.

Eres mi compañera
quien comparte conmigo cada noche
pegadita a mi vera
haciéndome derroche
de amor al que juntos ponemos broche.

Eres quien me da bríos,
quien me proporciona emociones,
quien a mis días fríos
quita los nubarrones
llenándolos de gratas sensaciones.

Eres mi compañera
en la actividad cotidiana nuestra,
quien camina ligera
demostrando certera
unión hasta que uno de los dos muera.

Eres una verdad
a la que hago una firme promesa
con toda brevedad:
“Mi boca te confiesa
lo que por ti siento: amor, lealtad”.

Eres quien forma parte
de mí, de mi total integridad;
nunca podré apartarte
de mi realidad
porque estás inmersa en mi mismidad.

Eres quien de mi hará
lo que te parezca más conveniente;
mi ego lo acatará
feliz y complaciente
como prueba de mi amor permanente.

Eres a quien tendré
atendida lo mejor que yo sé,
pues siempre lucharé
por nuestro amor, te lo demostraré;
por tu dicha, jamás descansaré.

J.Teodoro P.,(22.10.2010), Enero'2011