lunes, 27 de mayo de 2013

Haré por verte






Como la fresca brisa
que suaviza las tardes de verano,
para mí es tu sonrisa
cuando tomo tu mano
con el gesto más sencillo y más sano.

Como un grato vergel
para el nómada sediento y cansado
por el desierto cruel,
me es estar a tu lado;
no hay nada que sea más de mi agrado.

Como la primavera
para los poetas y enamorados
es tenerte a mi vera
con los ojos cerrados
mientras beso tus labios sonrosados.

Como un sueño real
que se me hubiera materializado
como un bello ideal
que ya hubiera alcanzado
eres para mí; soy afortunado.

Te amaré mientras viva,
también te amaré después de la muerte
si llegamos Arriba
si tenemos la suerte
de lograrlo; búscame, haré por verte.

José Teodoro Pérez, autor-proietario
20.03.2013

lunes, 20 de mayo de 2013

Al final del camino



Imagen tomada de la red


El final del camino es la meta,
el objetivo utópico inalcanzable,
la tendencia a la dicha perfecta,
el lugar donde el mal no cabe
porque se va aparcando por las cunetas
para que el alma quede libre, sin nada que la ate.

Al final del camino se llega
después de agotar la vida
en una permanente tarea
para apartar cada día
un número indefinido de piedras
que por nuestra calzada están esparcidas
para no tropezar con ellas
para evitar posibles caídas.

Hemos de mantener limpio el sendero
para lo cual, hay que tener mucha vista
caminando con mucho tiento
para eludir los cantos y chinas
yendo siempre muy atentos.

Al final del camino las ilusiones
logran su cumplimiento
porque allí, a ellas nada se opone;
allí no existe ningún impedimento
porque es donde se dan las buenas condiciones
para que se culminen los sueños.

Al final del camino se producen los encuentros
de las almas enamoradas
que en este mundo, separación sufrieron
al no poder romper las trabas
que las circunstancias les impusieron
impidiendo que se complementaran
como hubiera sido su deseo.

Para llegar al final del camino
hay que irlo cada día haciendo,
procurando tener buen tino
para llegar a la meta enteros
al lugar de nuestros destinos
para cumplir nuestros deseos.

Al final del camino nos veremos
para no separarnos nunca;
estaremos juntos hasta el final de los tiempos
disfrutando de la bula
que al amor nos da derecho,
un amor de esencia pura
que es el amor que echamos de menos
desde que éramos casi unas criaturas,
porque desde entonces nos queremos.
Creada el 27.04.2011
J.Teodoro Pérez

martes, 14 de mayo de 2013

Pequeña contrariedad


          Foto de la red

Me siento bien porque me dejas quererte
me llena de dicha saber que me quieres,
me gusta saber que a todos me prefieres,
sé a ciencia cierta que tengo mucha suerte;
haré hasta lo imposible por atenderte;
si me das tu sonrisa te haces mi dueña,
cualquier contrariedad me será pequeña
si con ello estás conmigo hasta la muerte.

Es tal el amor que despiertas en mí...
influyes sobre mí con tanta atracción...
que no quiero desperdiciar ocasión
que pueda permitirme estar junto a ti;
eres quien soñé y de quien recibí
generosidad, gracia, en forma de amor
eres quien le da a mi vida esplendor
con el que anteriormente nunca lucí.

Eres mi amor, mi precioso complemento,
eres un ramillete de perfecciones,
eres la más fuerte de mis conexiones
quien saca a mi pecho el mejor sentimiento,
sabes tratarme con dulzura, con tiento
no has dudado en comprometerte conmigo
persiguiendo lo mismo que yo persigo:
un amor que no se nos lo lleve el viento.
Creado el 20.03.2013
José Teodoro Pérez

miércoles, 17 de abril de 2013

Sin vuelta atrás


Que el tiempo en balde no pasa
es algo que se nos dijo;
que tuviéramos de fijo
que el tiempo es algo que abrasa.

Solo el tiempo en su transcurso
nos detalla la verdad
cuando nuestra mocedad
va olvidando su discurso.

Como surcos de besanas
se nos van quedando aradas
con líneas bien marcadas
las caras, antes lozanas.

Las facciones se mudan
y los cuerpos se deforman
y a otros modelos se ahorman,
tanto que, de su ayer…, dudan.

También cambian: ideales,
se truecan las ilusiones
por mudar las condiciones,
por cuestiones principales.

Con la edad se saborea
quizá un poco más la vida
porque se tiene vivida
la parte menos fea.

Revestidos de paciencia,
se da a la realidad
mejor oportunidad
y mayor independencia.

Se ve que el tiempo conduce,
traza sus comportamientos
y controla los momentos
que nuestra atracción produce.

El tiempo marcha implacable
y no tiene vuelta atrás,
pasa y ya no vuelve más,
eso es cuestión indudable.

Tan solo la evocación
nos da amago de retorno
para caer en bochorno
porque solo es ilusión.
Creado el 27.11.2010
José Teodoro Pérez 
 (Autor-propietario)

sábado, 15 de diciembre de 2012

Con matiz elegante


Foto tomada de internet



Son muchas las vivencias que hemos compartido
y muchos los obstáculos que hemos vencido
saliendo siempre adelante.

Ha sido nuestra máquina, nuestro motor
una gran corriente de comprensión, de amor;
eso fue algo muy importante.

Nuestra vida ha sido un proyecto consensuado
que a veces ha tenido que ser retocado
con nuestro mejor talante.

Hemos tenido un común y único objetivo
en el que hemos puesto nuestro interés más vivo
para hacerlo interesante.

Tú has sido confiada y has tenido mucha vista,
yo, quizá haya sido más idealista,
mas, también. buen navegante.

Creo que llegamos a formar buen equipo
sabiendo mantener con buen humor el tipo,
con un matiz elegante.

Hemos recibido como compensación
el noble premio de la compenetración
con un torrente constante,

Incluso en las situaciones comprometidas
tú has sabido coger y templar las bridas
saliendo siempre triunfante.

Hemos mantenido nuestra empatía a punto
yendo relativamente bien, en conjunto…,
constantemente flamante.

Llegados a estas alturas de nuestro viaje
me parece que es bastante bueno el bagaje,
al menos no es inquietante.
Creado el 19.08.2012
J.Teodoro Pérez
 Diciembre'2012

domingo, 18 de noviembre de 2012


DORADA PEANA




Pienso que te he puesto en un pedestal
como a una estatua de buena hechura,
lo mismo que una bonita escultura
hecha según un canon ideal
que hace destacar toda tu hermosura.

Admirando tanto tus perfecciones
posiblemente haya olvidado amarte,
por verte solo como una obra de arte
que solo merece contemplaciones;
creo que no he sabido enamorarte.

Me he dedicado a exaltar tu belleza,
todas tus cualidades evidentes,
cualidades desde luego excelentes,
pero ahora sé con toda certeza
que tienes valores más atrayentes.

Lo mismo que si fueras un trofeo
he empleado mucho tiempo exhibiéndote
y aunque he estado amándote y queriéndote
no he sabido comprender tu deseo;
mi egoísta actitud estaba hiriéndote.

Tú supiste vencerme con tu amor
expresado en palabras  de ternura
que me hicieron salir de mi locura
para empezar a verte de otro color
e iniciar juntos preciosa aventura.

Te bajé de la dorada peana
para caminar de la mano asidos
para permanecer ya siempre unidos
desechando cualquier actitud vana
que recuerde los momentos perdidos.
Creado el 10.09.2011
José Teodoro Pérez
Noviembre de 2012

miércoles, 31 de octubre de 2012