martes, 14 de mayo de 2013

Pequeña contrariedad


          Foto de la red

Me siento bien porque me dejas quererte
me llena de dicha saber que me quieres,
me gusta saber que a todos me prefieres,
sé a ciencia cierta que tengo mucha suerte;
haré hasta lo imposible por atenderte;
si me das tu sonrisa te haces mi dueña,
cualquier contrariedad me será pequeña
si con ello estás conmigo hasta la muerte.

Es tal el amor que despiertas en mí...
influyes sobre mí con tanta atracción...
que no quiero desperdiciar ocasión
que pueda permitirme estar junto a ti;
eres quien soñé y de quien recibí
generosidad, gracia, en forma de amor
eres quien le da a mi vida esplendor
con el que anteriormente nunca lucí.

Eres mi amor, mi precioso complemento,
eres un ramillete de perfecciones,
eres la más fuerte de mis conexiones
quien saca a mi pecho el mejor sentimiento,
sabes tratarme con dulzura, con tiento
no has dudado en comprometerte conmigo
persiguiendo lo mismo que yo persigo:
un amor que no se nos lo lleve el viento.
Creado el 20.03.2013
José Teodoro Pérez

miércoles, 17 de abril de 2013

Sin vuelta atrás


Que el tiempo en balde no pasa
es algo que se nos dijo;
que tuviéramos de fijo
que el tiempo es algo que abrasa.

Solo el tiempo en su transcurso
nos detalla la verdad
cuando nuestra mocedad
va olvidando su discurso.

Como surcos de besanas
se nos van quedando aradas
con líneas bien marcadas
las caras, antes lozanas.

Las facciones se mudan
y los cuerpos se deforman
y a otros modelos se ahorman,
tanto que, de su ayer…, dudan.

También cambian: ideales,
se truecan las ilusiones
por mudar las condiciones,
por cuestiones principales.

Con la edad se saborea
quizá un poco más la vida
porque se tiene vivida
la parte menos fea.

Revestidos de paciencia,
se da a la realidad
mejor oportunidad
y mayor independencia.

Se ve que el tiempo conduce,
traza sus comportamientos
y controla los momentos
que nuestra atracción produce.

El tiempo marcha implacable
y no tiene vuelta atrás,
pasa y ya no vuelve más,
eso es cuestión indudable.

Tan solo la evocación
nos da amago de retorno
para caer en bochorno
porque solo es ilusión.
Creado el 27.11.2010
José Teodoro Pérez 
 (Autor-propietario)

sábado, 15 de diciembre de 2012

Con matiz elegante


Foto tomada de internet



Son muchas las vivencias que hemos compartido
y muchos los obstáculos que hemos vencido
saliendo siempre adelante.

Ha sido nuestra máquina, nuestro motor
una gran corriente de comprensión, de amor;
eso fue algo muy importante.

Nuestra vida ha sido un proyecto consensuado
que a veces ha tenido que ser retocado
con nuestro mejor talante.

Hemos tenido un común y único objetivo
en el que hemos puesto nuestro interés más vivo
para hacerlo interesante.

Tú has sido confiada y has tenido mucha vista,
yo, quizá haya sido más idealista,
mas, también. buen navegante.

Creo que llegamos a formar buen equipo
sabiendo mantener con buen humor el tipo,
con un matiz elegante.

Hemos recibido como compensación
el noble premio de la compenetración
con un torrente constante,

Incluso en las situaciones comprometidas
tú has sabido coger y templar las bridas
saliendo siempre triunfante.

Hemos mantenido nuestra empatía a punto
yendo relativamente bien, en conjunto…,
constantemente flamante.

Llegados a estas alturas de nuestro viaje
me parece que es bastante bueno el bagaje,
al menos no es inquietante.
Creado el 19.08.2012
J.Teodoro Pérez
 Diciembre'2012

domingo, 18 de noviembre de 2012


DORADA PEANA




Pienso que te he puesto en un pedestal
como a una estatua de buena hechura,
lo mismo que una bonita escultura
hecha según un canon ideal
que hace destacar toda tu hermosura.

Admirando tanto tus perfecciones
posiblemente haya olvidado amarte,
por verte solo como una obra de arte
que solo merece contemplaciones;
creo que no he sabido enamorarte.

Me he dedicado a exaltar tu belleza,
todas tus cualidades evidentes,
cualidades desde luego excelentes,
pero ahora sé con toda certeza
que tienes valores más atrayentes.

Lo mismo que si fueras un trofeo
he empleado mucho tiempo exhibiéndote
y aunque he estado amándote y queriéndote
no he sabido comprender tu deseo;
mi egoísta actitud estaba hiriéndote.

Tú supiste vencerme con tu amor
expresado en palabras  de ternura
que me hicieron salir de mi locura
para empezar a verte de otro color
e iniciar juntos preciosa aventura.

Te bajé de la dorada peana
para caminar de la mano asidos
para permanecer ya siempre unidos
desechando cualquier actitud vana
que recuerde los momentos perdidos.
Creado el 10.09.2011
José Teodoro Pérez
Noviembre de 2012

miércoles, 31 de octubre de 2012

jueves, 6 de septiembre de 2012

Sola y sumisa




Vive sola, está impedida
una noble anciana dolorida
que ha atravesado afligida
un desierto de  arenas movedizas
solo por ser una mujer sencilla
que casi ningún derecho tenía.

Sin ninguna compañía,
la abuela protagonista,
sumisa a la tiranía
de alguien que la dirigía
durante toda su vida,
parecía desvalida;
su padre, cuando era niña,
déspota, con represión y riña
la tenía sometida,
luego el marido sería
el que la tiranizaría
tomando el relevo al autor de sus días;
siguen la cadena sus hijos e hijas
con animadversión y osadía
contra la pobre anciana dolorida
que calla, aunque la pena la domina.

Ahora espera la partida,
resignada, por el abandono de su familia
que le niega tiempo y compañía
sin tenerle un gesto, una caricia.
Escrito el 06.08.2010
J.Teodoro Pérez

martes, 28 de agosto de 2012

A vueltas con la ribera






La ribera aparece sobria, tristona;
muchos árboles han perdido el follaje
y se muestran esperpénticos,
como fantasmas con muchos brazos
que ahora no nos dan ni siquiera sombra.

Otros mantienen verdes sus hojas
formando unos salpicones verde-hoja
que contrastan con el manto siena
de las hojas caducas desprendidas
de las ya desnudas ramas.

El conjunto da un poco dé tristeza
porque apenas se oye cantarín por las piedras
un hilillo de agua que baja
por el cauce casi seco de la correntera.

Algún petirrojo posado en la chopera
canta incesante para su hembra
que busca el sustento entre las matas casi secas.

Se oyen otros pajarillos propios de ribera
que gorjean sus trinos sin descanso
como queriendo animar el entrono
de los calmos meandros
que se forman en la llanura de la vega.

La vista sigue siendo atractiva
y el frescor de la tarde
acaricia delicado nuestras caras
mientras, cogidos de la mano
paseamos por las veredas
viendo moverse las hojas de los álamos;
te doy un beso en la cara
y me regalas una sonrisa de perlas;
yo miro en tus ojos de ensueño las chispas
que relumbran llegándome al alma;
te aprieto contra mi cuerpo
y nos besamos entre algarrobos y zarzas
antes de volvernos a casa
tras pasar una tarde muy grata.
Creada el 01.11.2009
José Teodoro Pérez
28.08.2012