sábado, 23 de junio de 2012

Potencia espiritual

















Creo que todos sabemos amar;
cada cual lo expresa lo mejor que sabe,
de lo que puede decirse si cabe
que en principio no hay nada que objetar.


Sé de motu proprio lo que es amor
pero lo que sé y quiero que así sea
es tener respeto a quien me rodea,
hombre o mujer, en su persona y honor.


Pero es la mujer mi debilidad
por la que siento gran admiración
porque no hay nadie de su condición
en nuestro género, en la humanidad.


El amor es una magnitud tal
que tiene un valor inconmensurable;
si dos almas se aman de modo estable
pueden vencer cualquier tipo de mal.


El amor es potencia espiritual
que como préstamo se nos entrega,
cuidarlo con constante brega
es nuestro cometido principal.


El amor implica complicidad,
conexión, armonía, entendimiento,
generosidad y desprendimiento
y mucha compenetrabilidad.


Amar es un trabajo cotidiano
que viene a orientarse hacia la empatía
porque es su único objetivo, su guía
para que no se vaya de la mano.


El amor es un sentimiento noble
que engrandece y prestigia a quien lo siente
porque es la decencia su componente
en su dirección de sentido doble.

J.Teodoro Pérez, 22.06.2012




miércoles, 23 de mayo de 2012

Pulsiones

















Nuestros cuerpos se atraen
impulsados por las pulsiones
pero son nuestras almas las que disponen
de la intensidad de nuestras emociones
que nos acercan, que nos embarcan
al mundo de las sensaciones,
donde realizamos nuestras conexiones
estableciendo estrechas aproximaciones
que hacen saltar chispas
de las brasas encendidas
del fuego de nuestras pasiones
que nos brotan desde todos los rincones
donde los apetitos nos dan tirones
provocándonos tentaciones
que nuestros cuerpos animan,
culminan y subliman
acelerando las palpitaciones
de nuestros desbocados corazones
que solamente se calman
cuando da la respuesta nuestra cama
donde tus atributos de mujer
y mis atributos varones
complementan sus inclinaciones.

J.Teodoro Pérez (21.10.2010), Mayo'2012

domingo, 13 de mayo de 2012

Alfareros del amor














I

Igual que el alfarero cuida el barro
manteniéndolo húmedo, fresco y suelto,
atendí el amor en que me vi envuelto,
como él, hacía su jarrón, su tarro.

Yo, no construí ni siquiera un cacharro
en que tú y yo no fuéramos de acuerdo,
pero recordarás, como recuerdo
que amarnos era más que hacer un jarro.

Pedaleando el torno de la unión,
modelaron nuestras hábiles manos
aquel afecto tan bien rematado.

Pusimos como niños la pasión,
de ello aún nos quedan ecos lejanos;
¡pena que al final terminó quebrado!

A veces, creo escuchar la canción
de nuestros besos, cual barro en las manos
del alfarero, artesano asentado.


II
Quiero ser alfarero que modela,
de tu cariño, la materia prima
para ponerte mis manos encima,
para hornearte luego en mi candela.

Tienes formas en una muy buena tela
que no se hacen con tornos ni con lima;
son formas tuyas que mi mano mima,
usando de artimaña y triquiñuela.

Mis dedos examinan tus perfiles
y te entrego mi cariño a raudales
en respuesta al tuyo tan desprendido.

Quiero mirarme en esos dos candiles
que tienes por ojos; no hay otros iguales,
al menos, yo no los he conocido.

Le daré a tus labios besos a miles
que son del amor notas principales
que tantas veces hemos compartido.
J.Teodoro Pérez (05.11.2009), Mayo'2012

lunes, 16 de abril de 2012

El espejo













Hoy, mirándome al espejo
he visto que mis rasgos
van asemejándose a los pétalos
de una flor sin apogeo
en las páginas de un libro viejo
pero que conserva su olor añejo,
reminiscencia de un rancio abolengo
entre las hojas aprisionado.

Me doy media vuelta, ando unos pasos
y miro tu foto que está en un marco
en una mesilla de nuestro cuarto.

¡Estás tan bonita a tus dieciocho años!

Por ti también ha pasado el tiempo
pero no te ha hecho tanto daño
porque tienes un aspecto de infarto;
tus ojos brillan como dos luceros,
tus labios son carnosos, sonrosados, tersos,
que me invitan a besarlos;

me provocan, te lo prometo
como cuando éramos nuevos;;
tu sonrisa me causa estragos.

En conjunto me conservas intactos
todas las cualidades y todos los aspectos
del amor que me causó tanto impacto
cuando apenas éramos unos muchachos
que amor eterno nos prometíamos.

Vuelvo a mirarme en el espejo
pero aquellas cualidades no las aprecio;
no obstante encuentro algún consuelo
sabiendo que en ti, aun encuentro
un cariño tan grande, tan inmenso
que es lo mejor de todo lo que tengo
y, aunque casi no me queda pelo
no puedes imaginarte cuánto te quiero
y, sabiendo que tengo tu amor y tu respeto
no me importa ni un rábano
lo que quiera decirme el espejo.
J. Teodoro Pérez, Abril'2012

sábado, 24 de marzo de 2012

Quizá sea cierto













Cuántas veces escuché de tu boca
con la voz dulce de tus adhesiones:
“¿No sabes que me tienes medio loca
con tus amores?”

Nunca sabrás cuánto es lo que te quiero,
aunque te daré pruebas suficientes,
porque para mí eres lo primero,
puedes creerme.

Esta era tu forma normal de hablar,
forma que a mí tanto me ilusionaba
porque a mi alma le hacías albergar
mil esperanzas.

También tu oído oyó claramente
unas palabras, mías muy sentidas´
que te expresaban muy nítidamente
que te quería.

Fuiste una promesa tan bonita...,
me representaste tanto valor
que, aún de la mente no se me quita
tanta atracción.

Diría: “fuiste el amor de mi vida”
Y, posiblemente sea verdad
puesto que mi memoria no te olvida;
¿por qué será?

Contigo viví momentos increíbles
disfrutando tu sensibilidad,
actuando como dos personas libres,
en paridad.

Tus modales, tus gestos, tu ternura,
la clase, el estilo que tenías;
todo ello en mi recuerdo, aún perdura,
como otros días.

Debo a la vida haberte conocido;
le pregunto por qué nos separó;
me dice algo que no me ha convencido:
“fue por amor”.

Aunque, a lo mejor, quizá sea cierto,
yo pienso que pudo ser por temor,
temor a un futuro un tanto incierto;
dime..., ¿sí? o ¿no?
José Teodoro Pérez, Marzo'2012

sábado, 4 de febrero de 2012

Brisa que se esfuma













Una brisa agradable
viene a traerle a mi cara frescor;
es como un gesto amable,
caricia de tu amor,
pétalo sutil de una hermosa flor.

Cuando la tarde cae
y la noche se acerca misteriosa
mi mente se retrae
recordando curiosa
una etapa de mi vida muy hermosa.

Este aura marismeña
es más que un aire fresco vespertino
pues este aire se empeña
con un compás cansino
cómo la vida cambió mi destino.

Ésta grata frescura
contrasta con mis preocupaciones;
esta es una locura
que de contradicciones
tiene colmadas mis aspiraciones.

La respuesta es sencilla:
éste viento me viene a recordar
un parque en una villa
donde te pude dar
más amor del que pude imaginar.

También amor me diste
un hermoso amor que me desbordaba;
sé cuánto me quisiste
y sabes que te amaba…;
nuestra relación así funcionaba.

Más la brisa se esfuma
con el mismo sigilo que llegó;
tu amor como la espuma
también se me marchó;
de todo aquello nada quedó.

Pero espero a la brisa
que llega cada tarde puntualmente;
me trae tu sonrisa,
sonrisa sugerente
que me acompaña irremediablemente.
J.Teodoro Pérez, Febrero'2012

martes, 20 de diciembre de 2011

Felicitación de Navidad

La llave
e











En estas fechas en las que el alma se enternece
me gustaría dar rienda suelta al pensamiento
y demostrarte que te tengo buen sentimiento
que siempre es menor del que tu persona merece.

Quisiera observar cómo en el tiempo permanece
el afecto, el cariño en nuestro comportamiento
y que nuestros desencuentros se los lleve el viento
si es que alguna vez tuvimos algún que otro trece.

Que te encuentres en medio de quienes bien te quieren,
que la paz sea tu forma normal de vivir
y puedas transmitírsela a quienes te rodean.

Que siendo las circunstancias aquellas que fueren,
el Niño te traiga la llave con que abrir
las puertas del corazón a quienes en ti crean.

Que disfrutando las cosas que nos entretienen
sepamos ser generosos para compartir
con aquellos que menos afortunados sean.
Autor: José Teodoro Pérez Gómez
J.Teodoro,(13.12.2010), Dic.'2011